La semana pasada hubo bastante revuelo con un post de 37Signals en el que se exponía el fin de los departamentos de IT en favor de servicios en la nube. Algo que se deja entrever en dicho post es que con servicios como Google Apps, no tiene sentido tener un equipo de IT dedicado a administrar servidores Microsoft Exchange.
Un error que se comete a menudo al juzgar la labor de los administradores de sistemas es que no se sabe visualizar ni evaluar la dimensión, importancia, prioridad e incluso la criticidad que tiene en una empresa, tecnológica o no.
Este error lo pueden cometer desde directivos no técnicos, hasta el equipo de desarrollo que trabaja normalmente de forma mucho más cercana a sus compañeros de IT.
El principal motivo de que se cometa este error suele ser que cuando un administrador de sistemas hace bien su trabajo, la percepción del usuario es que no hace falta a nadie que se encargue de mantener algo que ya está funcionando “por sí solo”.
Adicionalmente, en el sector de internet a veces nos olvidamos de que existen otro tipo de empresas, relacionadas con la tecnología o no, que normalmente son mucho más grandes, difíciles de gestionar y en las que implementar tecnologías que faciliten el trabajo entre departamentos es bastante más complicado ya que su estructura y directivas empresariales son mucho más complejas. El trabajo de los consultores y administradores de sistemas es clave para que el día a día en empresas de este tipo no sea un absoluto infierno.
¿Se pueden solucionar todos los problemas técnicos de una empresa con las opciones de cloud computing que actualmente existen en el mercado? ¿Podemos olvidarnos de tener en nuestra empresa a alguien contratado, o a una empresa que ofrezca servicios de sistemas TI, que se encargue de administrar redes, hardware, servidores, backups.. y se asegure de que todo esté apunto para resistir nuestras jornadas de trabajo? Rotundamente no, ni ahora ni dentro de 10 años.
Imaginemos por ejemplo una empresa que se dedique a la automoción, que tenga un departamento de I+D en el que trabajen ingenieros diseñando piezas para automóviles que posteriormente patentarán y venderán a las marcas interesadas. Estos profesionales van a necesitar hardware potente para diseñar sus prototipos, una red local que les permita mover alta cantidad de datos entre sus equipos y los servidores, servidores de almacenamiento con una seguridad y políticas de backup bien diseñadas.
Es posible que necesiten también comunicarse con proveedores de todo el mundo, puede que por correo, vo-ip u otro tipo de medios. En el caso del correo es vital que no existan problemas de spam, falsos positivos o emails que no lleguen a su destino.
Sería bueno que si uno de estos profesionales pierde su terminal móvil o el portátil en alguno de sus viajes, el dispositivo quede inutilizado y sus datos sean inaccesibles.
Además, en el día a día puede que tengan algún problema con el software instalado en su equipo y que necesiten para hacer su trabajo, necesitan un soporte que les permita solventar cualquier duda.
Por muchos servicios que implementemos o externalicemos parte de estas problemáticas, necesitaremos que exista alguien que piense, mantenga y coordine todos estos puntos.
Aunque se diese el caso de que no contemos con ningún servidor en nuestra empresa, y que todos los datos y aplicaciones estén en la nube, en cuanto nuestro negocio crezca un mínimo vamos a empezar a necesitar a alguien que se asegure de que todo nuestro trabajo está disponible y atienda las necesidades tecnológicas que vayan surgiendo.
Actualmente disponemos de soluciones increíbles que reducen aparentemente nuestros costes de sistemas como Amazon EC2, Google Apps, Exchange Online, Windows Azure.. pero nuestros usuarios siguen sin tener los conocimientos para diseñar una implantación y mantenimiento adecuados como para prescindir de profesionales cuya labor es precisamente esa.
4 comentarios | Archivado como Cloud Computing, Sistemas TI | 28/02/2011








